El anís-mix , nueva tendencia en los bares : “Canaris”, “nuvolets” o “palometas” al barrio alicantino del Pla

Seguro que muchos de vosotros ya la conocéis, pero si no, creo que es mi obligación acercaros a ese rinconcito que hay escondido en el barrio del Pla y que se llama La Tentación,más conocida como la bodega Gambín. Está en un chaflán de la calle General Elizairín y es uno de esos sitios chiquititos y con solera.

Entras y ya te encuentras como en familia, lo notas hasta en eso olor de bodega de toda la vida. Sus barriles, su barra, su pizarra ofreciéndote lo mejorcito de “la terreta”, y dos señores detrás de la barra que te lo ponen fácil. Es perfecto para el aperitivo. De hecho será de los pocos lugares donde pedir las bebidas tradicionales del aperitivo alicantino : un “Amarguet”, un “Canari” o un “Nuvolet”.

Y aquí hago un alto en el camino para hablar de estos aperitivos tan nuestros, y que empiezan a recuperarse ahora que está en alza la hora del vermut.

El nuvolet o palometa es una bebida que se prepara con sus cinco partes de agua muy fría y una de buen anís seco de Monforte del Cid. Es refrescante, espirituosa, y alicantina.  El nombre de nuvolet le viene de esa reminiscencias metereologica :  el anetol, y no la fermentacion alcoholica, es la responsable de ese efecto lechoso blanquecino al añadir, al licor, el agua helada y hielo en el vaso o copa.

El canari también se prepara con anís muy seco, de muy alta graduación -unos 50º- con agua y hielo, el color amarillento se consigue porque el destilado incorpora jarabe de limón. Os recordará al famoso pastis francés

Luego está l’Amarguet. Su elaboración es más laboriosa: se deja la raíz de la genciana (picada o en infusión) en anís durante unos días y se macera con una ramita de hinojo (fenoll);  Después se endulza con miel o azúcar. Es más típico de la zona de l’Alcoià.

Como decíamos, son muy de aquí, pero evidentemente muy de nuestra cultura : el pastís francés, la sambucca italiana, el ouzo griego , el raki turco  y así damos la vuelta al Mediterráneo.

imgres-3Y vovlemos a la bodega Gamin porque allí os lo serviran como toca. Los responsables de todo son Planelles, de ‘malnom’ El Dimoni, y su socio, que han recuperado la hora del vermú, y para ese propósito cuentan con una máquina de agua de seltz que ha sido restaurada. Después también puedes comer a base de tapas , lejos de las acostumbradas patatas bravas, o tapas de barra de tapeo del norte. Aquí puedes probar un “gatet” (mussoleta para los de Benidorm o La Vila) , un ensalada de capellans, unas traineras (“marineras” para los murcianos), unas tostas con sobrasada ibérica, o con picadillo de salazones. O pedir rabo de toro. Tienen vino pa’ aburrir, de hecho la taberna esta comunicada con la “botigueta de vins” de toda la vida, una bodega de barrio, y por eso puedes beber vino de barril, que te sirves tu mismo, o bien elegir entre la selección de caldos que ponen a tu disposición. A més a més. Parlen valencià. Xe, tot un luxe.